What About Silence: De jueves a domingo, de Dominga Sotomayor (2012)


De jueves a domingo
Dirección y Guión: Dominga Sotomayor
Reparto: Santi Ahumada, Emiliano Freifeld, Paola Giannini, Francisco Pérez-Bannen.
96′, Chile y Holanda, 2012
Tiger Award en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam 2012

De niño, el mundo tiende a tener un tono absoluto, todo es estable y eterno, todo parece haber sido así desde tiempos inmemoriales, es decir, desde hace seis o diez años. Los padres siempre han sido grandes y nunca han podido ser niños. No existe otra casa que su casa, otro perro que su perro, otra vida que la suya.

Incluso lo aprendido, lo nuevo, ya es viejo, es procesado con facilidad. En apenas unas horas el universo puede expandirse, al conocer la existencia de un nuevo idioma o sencillamente de un nuevo juego, para luego volver a su forma original en la que mamá o papá les arropa.

Pero cuando se superan los límites, no hay asimilación posible, no hay referencias con las que identificar. Si la madre y el padre, de repente, dejan de ser sus padres para convertirse en una pareja con problemas, no hay cambio, sólo incomprensión.

De jueves a domingo nos sitúa con gran acierto en una posición muy incómoda. Como espectadores, sujetos a la voluntad divina del encuadre de la cámara, nos convertimos en Miguel y Lucía, los dos hijos. Sentimos su angustia y sus sospechas de que algo no funciona y, aunque seamos mayores que ellos y sepamos interpretar los signos de un matrimonio infeliz, nos quedamos en el mismo abismo de incomprensión.

Dominga Sotomayor no nos da ni el porqué, ni el cuándo, ni el cómo. Nos deja igual que los niños, con la angustia de necesitar respuestas, de recobrar la normalidad, de librarnos de ese enfado inconcreto pero inevitable. Y lo consigue porque nos ofrece nuestra dosis de infancia, evoca las memorias de la niñez, los viajes en coche, el espectáculo del paisaje tras la ventana.

De esta manera, nos vemos forzados a reconstruir la historia sólo con las migajas de un diálogo ensordecido, de una tensión inusual y de las extrañas reacciones de un padre que poco a poco lo vemos más alejado, aislado y en una suerte de despedida.

Y no lo conseguimos. Porque no hay historia que reconstruir. La ópera prima de Sotomayor nos previene de nuestros propios impulsos de encontrar al culpable, de solucionar así el conflicto de un plumazo y encontrar un final feliz en el destino. Pero el mar no llega, sino que lo hace el desierto.

Un guión que crece en cada silencio y cada mirada, que deja el diálogo para los juegos de los niños y que construye así varios personajes para cada miembro de la familia. En especial para la hija, Lucía (Santi Ahumada), quizá la más conciente de la extrañeza que poco a poco se abre paso. Combinado con una dirección minimalista y delicada, De jueves a domingo consigue así el sesgo de percepción que le permite transmitirnos la angustia.

Una película emocional y recomendable para aquellos que no se cansen fácilmente, que sepan esperar e interpretar cada gesto. Y un título que ha triunfado en los círculos independientes, principalmente en el Festival Internacional de Cine de Rotterdam (IFFR), donde consiguió uno de los tres Tiger Awards, galardones de igual mérito que premian a producciones noveles.

http://www.imdb.com/title/tt1398991/

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