Sitges 2012: Lo nuevo de Kim Ki-Duk y comienza la recta final de la competición


El mal tiempo acecha un Sitges que ha gozado de una extensión del verano hasta estos últimos días. Se acerca el final del festival del fin del mundo y cada vez tenemos menos tiempo para recuperar las películas que nos hemos perdido, al menos las de la sección oficial.

Algunas incluso ya son imposibles de ver, ya que las productoras prefieren no dejar ninguna copia grabada en DVD, sobre todo si se trata de una película no estrenada fuera del Festival. Ya comentamos hace unos días que nos hemos quedado sin Sightseers y sin Nameless Gangster, a eso se une el debut del director catalán Marçal Forés, Animals.

Pero mientras contamos las pérdidas, es mejor no dejar de ver cine, y esta mañana ha sido para todos los gustos. Empezamos en el cine Prado, un casino rehabilitado, para ver qué tal se desenvuelve Kim Ki-Duk en su reciente Pietà. El coreano ha acumulado algunos fracasos de crítica últimamente tras una edad de oro.

Después, ya en nuestro más que frecuentado Auditori, Ethan Hawke ha pedido la cabeza en Sinister, una de las películas de más puro terror del festival, lejos del thriller con suspense o de la ciencia ficción. Miedo, con todas las letras.

Susto también el que se ha llevado la organización al fastidiarse la proyección a media película, pero en 10 minutos seguíamos aterrorizándonos sólo por cuestiones ficticias.

Y para terminar, y digerir la adrenalina acumulada, una producción japonesa. El segundo filme anime de la sección oficial en competición, Wolf Children, ha puesto una sonrisa en boca de la mayoría de presentes.

Pietà, de Kim Ki-Duk

Tengo que suspender a Kim Ki-Duk, quizá de forma injusta, pero tengo que hacerlo. Recuerdo aquellos años viendo Primavera, verano, otoño, invierno y primavera, Hierro 3, La Isla y otras tantas. Aquella belleza visual, aquella narrativa ambigua y casi mística. Mi conciencia del cine creció con aquello.

Recuerdo también ver Dream y cortarla horrorizado a la media hora. Iba con este presentimiento a Pietà, había leído críticas buenas y críticas que la tachaban de bodrio. Y aunque no he llegado al extremo de odiar esta película, sí que es verdad que ha estado riéndome de ella durante la primera hora.

La historia se centra en Lee Kang-Do, un cobrador de deudas que apenas supera la treintena y que es conocido en los barrios de barracas de la ciudad por sus métodos violentos y sin escrúpulos. La aparición de una mujer que dice ser su madre lo cambia todo.

El giro de la segunda mitad me ha hecho replantearme mi burla, pero no ha conseguido redimir a la película. Quizá es que no sé apreciar las referencias a la Pietà de Miguel Ángel o quizá es que Kim Ki-Duk ya no es quién era. Posiblemente se trate de ambas cosas.

Sinister, de Scott Derrickson

Se respira desde el primer minuto una atmósfera encerrada y enrarecida, casi pútrida, que ahoga. Y Scott Derrickson decide mantener ese estado de semiahogo durante toda la película, con un terror y una tensión constante, no episódica y estructurada como en otros filmes de género en los que eres conciente de que tienes 15 minutos de descanso hasta el próximo susto.

Un escritor de novelas (Ethan Hawke) sobre crímenes sin resolver, con una función social que en realidad oculta su deseo de fama, se traslada con su familia a la casa donde fueron asesinadas brutalmente cuatro personas, un matrimonio y dos hijos, con el objetivo de encontrar a la hija desaparecida.

Una caja con rollos de película en Super 8 le demostrará que se trata de algo mucho más grande, irresoluble y también incomprensible.

Sinister da miedo, o almenos a mi me lo ha dado. Tanto que hasta que no he salido no he podido evaluar de forma responsable el guión. El miedo tiene provoca ese aturdimiento del juicio y supongo que por ahí se salvan muchas películas.

Pero, en cualquier caso, no se trata de una mala película si entras en su universo. Sí que es cierto que la historia no es demasiado profunda, depende excesivamente del misterio finalmente desvelado y del estado de tensión hipnótica. Y la continuidad de escenario y personaje, aunque justificada, la hace ser algo monótona.

Wolf Children, de Mamoru Hosada

De un extraño matrimonio entre una mujer y un hombre lobo nacen dos niños que recogen la herencia del padre. Con la muerte de éste, la madre deberá aprender a cuidar de su hija y su hijo, protegerlos de una sociedad que podría no aceptarlos y a la vez explicarles su verdadera naturaleza para que sean libres.

Emotiva y muy cómica desde el principio, Wolf Children peca de cierta superficialidad que la dirige más hacia un público infantil. No deja por eso de ser una buena película, ya que todos podemos ser contagiados del buen humor y la ilusión de los niños. Algo que puede ser balsámico.

Sin duda un título complicado en la selección oficial de Sitges, ya que el cambio de formato y la prominencia del lenguaje del anime japonés parecen colocarla en otro cajón diferente al del resto de películas.

DIARIO DEL FESTIVAL

Día 8 (11/10) – Lo nuevo de Kim Ki-Duk y comienza la recta final de la competición
Día 7 (10/10) – Brandon Cronenberg es una tapadera
Día 6 (09/10) – Llegan Cronenberg y Jennifer Lynch
Día 5 (08/10) – La vuelta de Rob Zombie, el fin del mundo a la coreana y una joya independiente
Día 4 (07/10) – Lo Imposible, de J.A.Bayona
Día 3 (06/10) – El nacimiento de Chilewood, el primer anime y Stephenie Meyer everywhere
Día 2 (05/10) – Escalofriante mañana para todos los gustos
Día 1 (04/10) – La 45ª edición del festival invade la ciudad

Pre-Sitges 2012:

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