Sitges 2012: Llegan Cronenberg y Jennifer Lynch


Cosmopolis, de David Cronenberg

Lunes: almacenes vacíos la rata ha devenido moneda corriente. Zbigniew Herbert

Una limusina recorre el centro de Nueva York. La comitiva del presidente, un funeral masivo y una protesta ciudadana han convertido el centro de la ciudad en un atolladero. Pero Eric Packer, el multimillonario líder de una empresa que domina todo el mundo, quiere un corte de pelo.

Su dominio es tan grande que no dice “quiero”, dice “queremos”, como si su voluntad, su saber y su opinión fueran siempre acompañadas de un plural mayestático. Y es cierto, él dirige el mundo en gran medida, pero no el mundo de la película de David Cronenberg, no, sino el nuestro.

Packer es un analista económico que se dedica a apostar millones de dólares a favor y en contra de divisas, empresas o la economía de todo un país. Por este motivo, él es en sí un ente plural, porque nosotros le conocemos como “los mercados”. Sus decisiones provocan un efecto dominó global. Y se trata de un tipo de 28 años obsesionado con follarse a su reciente y catatónica esposa y que encuentra la pasión en otros lugares.

Pero, casi despegandose progresivamente de su piel, el joven multimillonario avanza en procesión hacia un corte de pelo, en el barbero de su infancia. Su movimiento es paralelo al de los ciudadanos indignados que, condenados a la probreza y el anonimato, sucumben a la violencia y atacan a los líderes mundiales.

Basada en la novela de Don DeLillo, la nueva película de Cronenberg mantiene una atmósfera enrarecida y oscura, aderezada con diálogos rebuscados que la dotan de una intriga.

Durante la primera hora estamos atados a ella porque no la comprendemos. Pero no lo hacemos porque ya no comprendemos nuestro mundo, se ha vuelto demasiado complicado a propósito, lejos del entendimiento del pueblo, volando con filigranas en una arquitectura conceptual diseñada por quienes viven de ella.

Robert Pattinson deslumbra (sí, deslumbra) en un papel que casi podría representar su propia carrera. Joven, rico y saturado de éxito, odia ser razonable y busca el absurdo, pero en realidad todo lo que ha conseguido se basa en patrones medidos y equilibrados.

Su soledad interpretativa se remedia al final cuando se enfrenta a Paul Giamatti, que rezuma tablas como un personaje desquiciado, superado por los acontecimientos. Un combate que parece de pesos pesados  y que augura un buen futuro para Pattinson si sabe escoger sus papeles.

En definitiva, una película interesante y que nos deja en funcionamiento, buscando aun mientras se escribe esto los significados posibles. Sin embargo, en muchos momentos no consigue mantener el ritmo y se convierte en pesada y lenta.

Chained, de Jennifer Lynch

La hemos conocido con esta película, la hemos llamado la hija de David Lynch por una cuestión práctica y estábamos deseando quitarle esa etiqueta. Pero con Chained no lo ha conseguido. La premisa , por eso, es interesante: un asesino y violador de mujeres secuestra a una madre y un hijo. Tras acabar con la mujer, decide mantener con vida al niño de 9 años a cambio de que realice todo lo que le ordene.

El niño crece en esa casa, compartiendo espacio con un asesino paranoico, durante más de diez años. El asesino, Bob (Vincent D’Onofrio), intenta educarle para convertirle en su sucesor.

Pese al inicio, el desarrollo es irregular, con pasajes interesantes y otros anodinos. La historia del perturbado es predecible y nada original, tan sólo un giro sorpresa al final nos presenta algo que no habíamos imaginado, pero que en realidad va en contra de la película y la hace pasar de “regular” a “decepcionante”.

DIARIO DEL FESTIVAL

Día 6 (09/10) – Llegan Cronenberg y Jennifer Lynch
Día 5 (08/10) – La vuelta de Rob Zombie, el fin del mundo a la coreana y una joya independiente
Día 4 (07/10) – Lo Imposible, de J.A.Bayona
Día 3 (06/10) – El nacimiento de Chilewood, el primer anime y Stephenie Meyer everywhere
Día 2 (05/10) – Escalofriante mañana para todos los gustos
Día 1 (04/10) – La 45ª edición del festival invade la ciudad

Pre-Sitges 2012:

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