Los pilares del hype en Prometheus: Ridley Scott, Alien, James Cameron y ¿Friedrich Nietzsche?


Tres secuelas y dos crossovers. Sí, era extraño que Alien no tuviera su precuela, pero una saga de tal magnitud en taquilla e influencia en la ciencia ficción de las últimas décadas precisaba de una que estuviera a la altura. O almenos eso pensaron sus responsables, Ridley Scott incluido. A dos meses de que se estrene en España, Prometheus ha encendido sus propios culebrones y se ha dejado algún cartucho por quemar en una estrategia de promoción que se mantiene incluso después del estreno en Estados Unidos.

La conexión Alien-Prometheus fue sin duda un gancho enorme. Scott vuelve a la ciencia ficción treinta años después y lo hace con una historia nueva pero que, de alguna manera, recoge algunos elementos de la famosa saga. Y no dejaba claro cómo ni en qué medida.  Que si Prometheus es el nombre de la nave donde están los huevos de Alien. Que si aparece un robot indistinguible con el ser humano en esta peli. Los productores alentaron el debate sobre “Alien 5” o “Alien Origins” sabiendo que la conexión con ese universo existe, pero que es mínima: básicamente la empresa Weyland-Yutani

A esto hay que añadir el eterno juego de sillas que propicia el éxito y que dio aun más que hablar. Si el propio Scott ya anunció que retomaría Blade Runner, para terror de algunos, también declaró que le encantaría rodar una secuela de Prometheus. Lo que no deja de ser extraño para un director que no ha repetido en más de treinta años de filmografía y que ahora presenta una precuela de uno de sus clásicos para luego convertirla en otra saga diferente, aunque en el mismo universo.

Pero a la que pudo se apuntó un viejo conocido, que ya aprovechó el calor que dejó Scott en la silla para rodar Aliens. James Cameron afirmó a principios de abril que le gustaría dirigir la secuela. Luego todo quedó en una inocentada a la inglesa (por lo de April’s Fool), pero el caso es que la mínima posibilidad de que se repitiera la historia dio fuerza a la unión Alien-Prometheus e infló la ya de por sí boyante promo.

La campaña se nutrió además de los típicos teasers y trailers pero también de los (ya no tan nuevos) virales, como el que presenta a Peter Weyland (Guy Pearce), dueño de Weyland-Yutani, dando una charla TED. O el que descifra la cara de Elizabeth Shaw (Noomi Rapace). Mi favorito, sin duda, es el del robot David, que aprovecha la estética de Apple para apropiarse quizá de sus valores y de paso de su público objetivo.

Esta semana, tras el estreno en Estados Unidos, ha aparecido otro viral. Justo al final de los créditos de la película se indica una URL http://www.whatis101112.com/. En la página se presenta una cita de Así habló Zaratustra, una de las obras más representativas del filósofo alemán Friedrich Nietzsche, en la que relata, satirizando el estilo de la Biblia, las enseñanzas de Zoroastro, un pensador persa. Nietszche se sirve de él como una marioneta para criticar el pensamiento metafísico y exponer de forma críptica sus ideas más conocidas, pero sobretodo hablar del superhombre: aquél que está más allá del bien y del mal y actúa y piensa en plena positividad.

Con lo cual, incluso después de su estreno Prometheus se guarda sus balas y deja pendiente a la comunidad freak y no tan freak de qué pasará el 11 de octubre (la fecha se escribe al revés en Estados Unidos) y de si tiene motivos para relacionar a Peter Weyland con el superhombre o estamos otra vez ante una burda simplificación. En fin, parece que el próximo que quiera preparar el camino para una secuela tiene más trabajo del que parece, Prometheus se está esmerando tanto que ya han aparecido críticas por excesiva promoción.

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